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" De pronto llegas, tomandome de la mano,
me recoges de la noche
y me entregas a los verdaderos amigos »
Dinos Christianopoulos
" Sabrosa visión "
¡ Sólo ahora en
esta casa
Qué ha visto tantas generaciones pasar!
¿ Adónde se han
ido, oh alma mia,
Todos estos hombres, todas estas mujeres
Y sus hijos?
¿ Jamás volverán
a este jardín
En el que florecen todavía,
Guardiánes de una memoria maternal,
Cerezos, manzanos y abetos, alhelíes e iris?
¿ Velan sus tumbas, flotan en el espuma
De las estaciones, hablan con las flores, las aves
Y las hierbas de los campos?
¡ También tú te
fuiste!
¡ Tú también, oh amor mio resplandeciente,
Amor secreto, amor puro, amor sagrado de mi vida!
El corazón
palpitante, sentado en la penumbra,
inmóvil, triste, silencioso,
Siento tu voz, tu voz inquieta, tu voz abrasada
Acudir, por las invisibles sendas de pasiones primaverales,
Hasta a la noche inmensa adormecida en el fondo de mis ojos,
Hasta el fuego atrevido en mis orejas,
Hasta el cielo enrojecido de mi aliento
Y los barrancos escarpados de mi sangre.
Sobre mis labios
ardorosos, violentos de ternura,
Se ponen entonces tus palabras.
Tus manos vierten en mis manos el aire chorreando de tu alma
Y el espeso incendio del anhelo hace arder
Bruscamente nuestros cuerpos juveniles.
¡ Y vivo de nuevo
los delirios mordedores de los besos,
Las exaltaciones vertiginosas de la carne!
Nuestros cuerpos que se ofrecen, arden, se entrelazan, se confunden,
Se enganchan a la imaginación voluptuosa, se hunden
En la esperanza poderosa de una vida eterna, se enrollan
Y se desenrollan como las olas de un cántico nupcial
Qué no quiere conocer fin!
Extremecido por
este exaltante recuerdo,
Sediento de nuevo del calor vibrante de tus abrazos,
Tiemblo, me levanto, me apresuro a la ventana
Tiernamente invadida por las caricias de las glicinas:
Pero fuera, ya es
de noche, ¡oh! amor mio,
La invencible, la impenetrable, la insondable noche,
El tiempo tranquilo y adormecido de libros trágicos,
El espacio ilimitado de la pura, de la alta nostalgia.
Y yo, ¡oh! mi
amor,
Infinitamente pequeño
E inconmensurablemente grande
Me siento tocado, más que nunca
A amar!
En París,
este viernes, 17 de septiembre, Anno Christi MMIV
Traducido en castellano por : Silvino Castillo
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